16.10.06

el viaje de la vida

Jamás olvidaré la cena del sábado. Estar sentado a tu lado y servirte la comida - “esto está salado para ti”, “esto está rico”, “¿quieres más de esto?” – mientras miraba tu perfil ya anciano y tu pelo blanco acariciándote de vez en cuando. Y qué valor tiene tu mujer, ¿verdad?. Levantarse en mitad de la cena a leernos, de su letra de niña de ochenta años, un perdón lleno de amor por todas las veces que no estuvo y el lamento por el amor que se le fue entre los dedos, sin guardarlo para ella o regalárnoslo a nosotros.

Fue lo que fue, es lo que es, un viaje de vida con todo lo que ello conlleva. Y ahora que llegáis a viejitos tenéis el valor de aprender a hablar con el corazón, y a escuchar.

Cuando no estéis seguiré adelante, pero no solo. Llevo conmigo todo vuestro valor y vuestro amor y, sobre todo, llevo la fuerza que da gritarlo y quedarse sordo de escucharlo. No hay ninguna asignatura pendiente. Esto nuestro está limpio.

Tropezaré y me volveré a levantar, sufriré y gozaré…nada de esto me resulta nuevo, así ha sido siempre en mi vida. Soy un guerrero y esto es lo que tengo.

9.10.06

perder-ganar

Las cosas no andaban bien,
nada me salía,
mi vida era un túnel sin salida,
pero...

Desde que te perdí
se están enamorando todas de mí
y hasta algunas me quieren convencer
que con ellas podría ser feliz.

Desde que te perdí
las puertas se me abren de par en par,
se me abrió hasta la puerta de Alcalá
y yo aprovecho cada oportunidad.

Desde que te perdí
nunca tuve tal libertad
desde que te perdí
no me importa nada de ná...

Desde que te perdí
la vida me sonríe sin cesar,
tengo trabajo y mucha estabilidad
y hasta he trepado en la escala social.

De ágape en ágape,
princesas me sonríen de cuando en vez,
me dicen el Hugh Hefner Aragonés,
seguro que no sabes ni quién es...

Desde que te perdí
hago lo que me da la gana
Desde que te perdí
ya no tengo ganas de nada...

Desde que te perdí tomamos unas cañas por ahí,
me dices que no es lo mismo ya sin mí,
que ahora también eres mucho más feliz...

Desde que te perdí,
desde que me perdiste
desde que me perdí,
desde que te perdiste...

Desde que te perdí
Kevin Johansen

6.10.06

somewhere over the rainbow

Erguido y mirada la frente por los pasillos del metro, escuchando la canción a todo volumen me imagino que las modelos van a estar guapísimas y encantadas de llevar tu ropa con esa música.

Yo mismo me meto en la película. Acabo de salir de otro rodaje, el de anoche.

No se si eres consciente de que estás hecho de otra pasta. Sí, tú también…y esto no es solamente amor, además es estadística inferencial.

Tengo una casa y no estás para que me ayudes a ver qué hago con la buhardilla. Con esto no contaba.

5.10.06

¡arre!

Uno, sorprendido de que no hubiera actuado antes, me dijo: “Tienes una fuerza extra-ordinaria…para aguantar todo lo que has aguantado, claro”

Otra, sorprendida de que actúe, me dijo: “Qué duro eres”

Varios me dicen: “y él...¿qué dijo?”

Nadie me dice que se alegre por mí, por ser capaz de enfrentar las cosas de frente, sin rodeos, sin ambages y de una vez por todas. Supongo que pocos valoran el esfuerzo y el dolor que supone revolverse uno las tripas y agarrar el toro por los cuernos.

Y no me quejo, sólo anoto. He apuntado en mi cuaderno con cuánto miedo y con cuánta falta de honestidad vamos por la vida. Cómo la seducción nos lleva a buscar apoyo en quien nos pone la zancadilla.

Apunto también que en estos días todo ha cambiado y es que pierdo más energía en contener los caballos que en soltarlos.

3.10.06

medio

El mediocre se ha comprado un piso mediocre. Le atendió una mediocre directora de sucursal muy amablemente.
-Voy a conseguir no salirme de la hipoteca normal en años e interés -me dijo mediocremente
El otro mediocre dice que siente miedo de dejarlo todo, su mediocre piso en Lagasca, su mediocre trabajo de diseñador para hacer un viaje mediocre a New Jersey y quedarse a vivir allí.
-No es tal mediocridad vivir en New Jersey, puedes ver el skyline de New York -me dijo
Este es un post mediocre de un mediocre diario.
Soy una mediocre y minúscula pieza de un engranaje inmenso, y eso me alivia, porque simplemente soy. A veces, además, estoy.

28.9.06

toda una vida

Contigo perdí el miedo al colegio, aunque ya no cumplía los quince años. Por aquella acera interminable que cruzaba el campo de una ciudad que nunca acababa de construirse, nos encontrábamos cada mañana y cada tarde.

Eras tierno y bello, de modo que no me ponías difícil enamorarme de ti. De alguna manera, tú también te enamoraste de mí. Éramos hermosos y vivíamos todo lo despiertos que se puede estar a esa edad. ¿Te acuerdas cuando nos liamos con las gallegas? Nunca he sentido tan de cerca esa camaradería hetero con nadie.

Después vivimos una época homoerótica que duró muchos años. No dejo de darme cuenta cuánto he compartido contigo y qué espléndida experiencia. “Confieso que he vivido…” que dice el poeta.

Contigo me salvé y no ha sido la única vez que me has salvado en mi vida. Pocos pueden contar con esta belleza vivida junto a ti, con esta intensidad. Si pasan lista, yo levantaré la mano.

27.9.06

enana blanca

No me ves y mira que me he quejado.
Será que no quieres verme.
Y eso lo cambia todo.

La rabia que primero tuvo fuerza centrípeta, me produjo una úlcera.
Ahora que es centrífuga, no se dónde vamos a acabar: en el SAMUR SOCIAL.